miércoles, 24 de septiembre de 2008

Reflexiones post evento sobre Minería, Comunidades y Medio Ambiente

Si una gran conclusión puede recogerse del Seminario sobre Comunidades, Minería y Medio Ambiente organizado por la asociación civil Themis es que la falta de Estado y por consiguiente de políticas públicas que regulen su interacción es la causa que determina el desencadenamiento de conflicto sociales mineros. Hay que señalarlo, si bien el medio ambiente es quizás el más perjudicado con la interacción de un proyecto minera en la tierra de las comunidades campesinas, la calificación del mismo no puede ser determinada de manera confiable en la actualidad. Hasta un par de meses era el Ministerio de Energía y Minas el responsable de la fiscalización y aún depende de este la evaluación de las Declaraciones de Impacto Ambiental, los Estudios de Impacto Ambiental Semi-detallado y los Estudios de Impacto Ambiental para el inicio de la explotación. Entonces el factor medio ambiental se vuelve más parte del discurso en contra de la actividad minera que una real reinvocación respecto a los niveles de vida tolerables por las comunidades. Sin duda la actuación del Estado es la que se encuentra en un entredicho, pues la responsabilidad que contiene ser el representante de “todos” los peruanos es justamente proteger el proyecto de vida de las mismas comunidades, esto vale también para el desarrollo de un correcto sistema de consulta.

Por ello sobre la base de estas consideraciones me tomo el atrevimiento de plantear una crítica al seminario al que tuve la suerte de asistir. Sin duda Themis por su capacidad de convocatorio tiene la posibilidad de presentar al auditorio a lo más variopinto de la escena nacional en lo que respecta al tema que desarrolle los eventos que organiza. Las mesas estuvieron a la altura, algunas más flojas que otras, pero el balance sin duda fue positivo. Sin embargo, a mi parecer, hubo dos importantes omisiones en el desarrollo del evento. La primera fue la falta de un representante del Gobierno Central, ya sea del Ministerio de Energía y Minas, su dirección de Asunto Ambientales Mineros o la nueva Dirección de Gestión Social, del Ministerio del Medio Ambiente (aunque esta demás decirlo, la inauguración a cargo del Ministro Brack fue sin duda excelente por transmitir ese mensaje que motiva) o de la Unidad de Prevención de Conflictos de la PCM; esto en la medida que de alguna u otra forma los participantes de las mesas mencionaron en mayor o menos medida al Estado como la madre del cordero. El segundo gran ausente fue el “Medio Ambiente”, si bien se contó con la participación de distinguidas personalidades conocedoras de ciertos temas ligados al medio ambiente y minería no hubo una profundización en ese aspecto.

Finalmente sólo queda agregar que las preguntas planteadas a los expositores permitieron que desarrollen lo más importante de su patrimonio cognoscitivo, incluso en algunas mesas se dio pequeños debates. Realmente un buen evento.